Yo misma sane mis venas varicosas mi vecina y mi doctor me están pidiendo la receta día y noche

Las varices son venas dilatadas que se inflaman y que se pueden notar a simple vista por debajo de la piel, convirtiéndose en un problema de belleza tanto para hombres como para mujeres.


La mayoría de personas intenta buscar una solución a esta afección por el hecho de estar mal vistas en cuanto a lo estético, al ser notables en diferentes áreas del cuerpo.

Lo que pocos llegan a tener en cuenta es que padecerlas también supone un problema de salud pues, por lo general, reflejan un problema de circulación sanguínea que puede pronunciarse con otros síntomas como pesadez, dolor y fatiga en las piernas.

El tratamiento oportuno de esta enfermedad es determinante para prevenir el desarrollo de flebitis, un grado mayor de varices que provoca la obstrucción total de una vena ocasionando un coagulo que más tarde da lugar a múltiples complicaciones.

En la actualidad la industria ofrece muchas alternativas y productos que prometen mejorar e incluso curar este problema en poco tiempo; sin embargo, para obtenerlos hay que invertir grandes sumas de dinero y casi siempre los resultados se dan de forma parcial.

Por esta razón, se viene promoviendo el uso de tratamientos alternativos de la medicina natural, los cuales aprovechan las propiedades de algunos ingredientes para mejorar esta condición.

Hoy vamos a compartir uno basado en tomates verdes y rojos, el cual ha proporcionado alivio en muchas personas desde hace algún tiempo.  ¡No dudes en prepararlo!.

Tomates para curar las venas varicosas

Los tomates hacen parte del grupo de hortalizas más famosas y utilizadas en todo el mundo pues, de hecho, es el ingrediente principal de muchos platos en todo el mundo.

Por su uso frecuente en la dieta se pudo determinar desde hace mucho tiempo que es un alimento con un alto valor nutricional que vale la pena conocer y disfrutar.

Sin embargo, las propiedades que tiene como tratamiento alternativo hasta ahora siguen siendo desconocidas por muchas personas y pocas se imaginan el gran aliado de la salud que tienen en casa.


En el caso de las venas várices se ha logrado ganar un lugar especial, ya que sus semillas contienen una sustancia ácida con propiedades similares a las de las aspirinas, las cuales actúan como un anticoagulante, mejorando el flujo sanguíneo.

Además, tiene un alto contenido de flavonoides, compuestos antioxidantes que fortalecen los vasos sanguíneos.

Tratamiento con tomate verde

  • Para empezar, lava muy bien los tomates hasta asegurarte de que estén desinfectados. Se trata de una variedad de tomate color verde, pero en realidad es maduro.
  • Córtalos en rodajas y, luego, aplícalos sobre las partes de las piernas afectadas, incluyendo aquellas zonas en las que tengas arañitas, las cuales pueden aparecer por acumulación.
  • Utiliza una venda para cubrir toda la zona con el fin de mantener los tomates en lugar indicado para que tengan el tiempo de actuar.
  • Cuando sientas un hormigueo y un leve ardor es la señal para retirar las vendas.
  • Enjuaga el área con abundante agua tibia y seca con cuidado.

El procedimiento lo puedes hacer hasta cinco veces al día y de este modo notarás el alivio en pocas semanas.

Tratamiento con tomate rojo

  • Lava muy bien los tomates rojos y córtalos en rodajas.
  • Aplica el tomate cortado sobre las venas afectadas y cúbrelas con una venda para fijar el tomate.
  • Déjalos actuar durante 4 horas, cambia las rodajas y déjalos actuar 4 horas más.

El tratamiento se puede realizar todas las noches para ver los cambios en pocas semanas.

Recomendaciones finales

Para que los síntomas de esta afección disminuyan de forma eficaz se requiere apoyar estos tratamientos con la adopción de una dieta saludable y equilibrada.

-Ácidos grasos omega 3:

Este tipo de grasa saludable no la produce el organismo, por lo que se debe absorber a través de la dieta.  Este nutriente mantiene la elasticidad de las venas y también tiene una acción antiinflamatoria que influye en la mejora del flujo sanguíneo.

Los alimentos recomendados incluyen: El salmón, La sardina, El bacalao, Los mariscos, El aceite de girasol y de oliva, Semillas de lino, Frutos secos.

-Selenio:

Es un antioxidante que previene el endurecimiento de los tejidos principales del cuerpo y mantiene la flexibilidad de las paredes arteriales.  Se puede encontrar en:  Frutos secos, Pepino, Champiñones, Huevos, Levadura de cerveza.

Vitamina E:

Este nutriente principal no puede faltar en la dieta ya que cumple la función de mejorar la circulación y oxigenación de la sangre, lo que a su vez evita la formación de coágulos.

Está presente en:  Lácteos, Carnes blancas, Frutos secos, Espárragos, Aceite de coco y de oliva, Cereales integrales.